3x13: Furia materna
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Primer caso
James Lloyd preocupado por donde estaba su hermano John, dado que habían quedado para comer y no se había presentado, y que John era siempre puntual, va a la oficina del sheriff hallando a Samuel y le explica la situación. Ambos preguntan por John en toda Villa Rocosa. James tiene un mal presentimiento. En ese momento, un testigo informa sobre un cuerpo sin vida en un callejón y se trataba del pobre John. Hablan con los testigos sin llegar a nada. Liverpool registra las prendas de la víctima, averiguando un cheque bancario cobrado ensangrentado. Liverpool va al banco, tras decirle a James que encontraría al que mató a su hermano. James era de pelo moreno rizado, facciones medianas, ojos claros y vestimenta veraniega. El del banco le dice a Liverpool quién hizo la transferencia. Fue la familia Hyde, una familia reservada que todos conocían y respetaban. Sam había escuchado historias acerca de que esa familia había perdido a su hijo hace tiempo. Los Hyde viven en una mansión de dos plantas con buhardilla, alejada de Villa Rocosa.
Más tarde, Sam va a la mansión cuidada y lujosa de Laurie y Jonathan Hyde. El hombre era de rostro rudo, pelo moreno y se le notaba que se cuidaba. Facciones grandes. Ella era de cara agraciada y ojos claros. Tiene mirada de loca. Ambos rondaban los treinta y se vestían elegantemente. Samuel es llevado ante su presencia por una sirvienta llamada Katjia. Esta última era agraciada de rostro, facciones grandes y pelo castaño largo y cuidado, al igual que su vestimenta era limpia. Liverpool interroga solo a los Hyde. Liverpool sospecha de la pareja tras un primer interrogatorio, dado que sus coartadas eran sólidas, pero había algo que hacía que Sam sospechas de que la pareja hubiera matado a John por alguna razón, aunque todavía no lo podía demostrar. Antes de irse de la mansión, ve a Katjia y la pregunta. Ella le confiesa que escuchó a Laurie y a Jonathan planifican el crimen de John por la muerte de su hijo, que murió por una partida, años atrás, al Texas Holdem. Se lo agradece y se va de la morada. Minutos después ve a James y le tranquiliza. Sam envía telegramas a estados colindantes para saber más sobre el asesinato del hijo de los Hyde.
Más tarde, Samuel recibe respuestas y averigua que quien asesinó al hijo de los Hyde por una riña durante una partida al Texas Holdem, se parecía mucho a John Lloyd. El criminal nunca lo atraparon porque salió del estado a toda velocidad tras el disparo. Aunque hubo muchas búsquedas y recompensas por la cabeza de ese tipo. Liverpool vuelve a la mansión e interroga a la pareja Hyde. Les confiesa que había pruebas contra ellos por planificar el crimen de John. Aún así, ellos no confiesan. Pero se les ve triste. Liverpool, al ver que no va sacar nada, se va otra vez de la casa.
Pasa un tiempo cuando Samuel es avisado de que Jonathan es asesinado por un disparo en su despacho ordenado y limpio. José, tras analizar el cadáver, de qué murió hará una media hora, o una hora como mucho. Ambos hombres ven que Jonathan tenía un cuchillo que usaba para defensa personal sacado. Creen que se defendió de su agresor, pero perdió la vida al final. En ese momento, aparece James por casualidad en el pasillo. Liverpool le pide que se quede. El otro lo hace. Sam habla con Katjia y confirman que el cuchillo que agarraba la víctima era suyo por las iníciales J.H. Tras eso, el de la autoridad, interroga a James y le pide saber dónde estaba a la hora del crimen. Este se lo dice. Después, le pide el Colt 45, dado que el revólver que mató a Jonathan era de gran tamaño. Está limpio. Se lo devuelve. Sam sabe que es él el asesino y lo hizo para vengar a su hermano, pero no puede demostrarlo. James le dice a Sam que se va ir muy pronto de Villa Rocosa. Liverpool le advierte: "si tengo alguna prueba contra ti por la muerte de Jonathan, te encontraré, estés donde estés".
Más tarde, Samuel interroga de nuevo a Laurie y hace que confiese tras decirle que John no asesinó a su hijo, que lo hizo una persona parecida a él y que aún seguía vivo. Laurie dice llorando, sintiéndose culpable de que fue ella quien convenció a su marido para que asesinara a John. Se la lleva detenida. Laurie pide perdón mientras es llevada al caballo detenida.
Por otra parte, James Lloyd se va de Villa Rocosa sintiéndose aliviado de haber asesinado al culpable de la muerte de su hermano, Jonathan. Este sabía que había sido el señor Hyde por la confesión de un testigo que ocultó la verdad a Samuel, dado que James habló primero con él y le pidió que no dijese nada a Liverpool.
Segundo caso
En el bar de Jack Lemond, tras varias partidas de cartas, Dwayne, un negro alto y fornido, de facciones grandes, mirada fría y con vestimenta andrajosa, discute con los hermanos Lambert- Sean y Neil.- por haber hecho trampas. Luis, el indio, los defiende ante Dwayne. El negro le amenaza. Wes, el padre de Luis, que también estaba en el saloom, pide a su hijo que se fuesen. Luis lo hace y se despide de los Lambert.
Más tarde, un cuervo se posa en un tejado de un rancho, cayéndole un ojo del pico. El niño de seis años que vive allí con su padre, y que estaba jugando en el patio en ese momento, lo coge y grita. Edward Richards llega más tarde e interroga tanto al crío como al padre. Ellos no sabían nada sobre el ojo, el ayudante del sheriff les tranquiliza. José Sánchez le da poca información acerca del ojo, dado que no sabía, aunque tenía la intuición de que la víctima podría estar muerta, pero solamente era una sensación. Además, nadie había venido a su consulta tuerto desde hace meses. Por eso, a Edward se le ocurre una idea: preguntar por Villa Rocosa haber si alguien sabía algo de ese ojo perdido. Al entrar en el saloom de Jack Lemond, este le cuenta que hace unas horas, ha habido una pelea entre los hermanos Lambert y Dwayne, interviniendo Luis, el indio, defendiendo a los Lambert. Edward habla con Kevin Notherland, el herrero de Villa Rocosa, que también estaba en mitad de la pelea y en ese momento en el bar. Luego interroga a Neil y a Sean también en el saloom. Todos le describen a Dwayne. Richards se va del bar y comienza a pasearse por Villa Rocosa hasta que a lo lejos ve a un montón de buitres, volando en círculos, y piensa en qué estaría pasando. Va allí con su caballo para ver lo sucedido. Más tarde, halla a Dwayne muerto cerca de la tribu de Luis y Wes. Edward ve que la víctima muere de un disparo con una flecha. Piensa que podría tratarse de defensa propia porque él tiene el revólver desenfundado. En ese momento, Edward ve a un ranchero y le pide que avise a José. El otro le hace caso. Cuando el jinete se aleja, Edward va a la tribu india de Wes y pide hablar con él. Wes era el padre de Luis y jefe indio desde hace tiempo. Tenía la melena larga morena, recogida en trenzas, facciones medianas. Era rudo y estaba delgado, fuerte y a veces, era un mal encarado. Wes recibe a Edward en su tipi y le pide que se dé prisa porque tenía una reunión en breve. Edward también le comenta que si pudiese venir su hijo Luis al interrogatorio, mejor. En ese momento, se escuchan gritos en el exterior. Era el doctor José, rodeado de navajos apuntándole con arcos cargados con flechas. Sánchez traga saliva con miedo. El galeno asegura que tenía información sobre el cadáver de Dwayne. Wes y Edward, que estaban fuera del tipi, le escuchan. Wes pide a sus guerreros que dejasen de apuntar al doctor mientras éste decía. Parece ser que Dwayne tuvo un enfrentamiento con un navajo, desenfundando el revólver. Pero la cosa no acabó bien para Dwayne. José y Edward aseguran que podría haber sido defensa propia por parte del indio al que apuntaba Dwayne. Richards mira a Luis y a Wes y comenta a la tribu, no dejando de mirar al jefe y a su hijo, que Luis yWes presenciaron una pelea verbal entre la víctima y los hermanos Lambert. Pero Luis intervino y los ojos del muerto se enfurecieron aún más. Ninguno de los dos testifica. Hay un silencio incómodo. Al final, Edward y José se van de la tribu con sus respectivos caballos. Trotan un poco antes de que Luis les alcance con otro corcel y les confiesa que fue él quien asesinó a Dwayne en defensa propia con una de sus flechas, tras la pelea verbal que sucedió en el saloom de Lemond. Pero tanto Richards como Sánchez no se lo creen mucho hasta que no comprueben una cosa que se le olvida Richards mencionar en la tribu. Las pisadas que hallaron a pocas yardas del difunto. Ven que conserva todas las flechas y el número de pie no coincide en la pisada. Edward le comenta a Luis, tras verle un poco nervioso, que fue su padre quien asesinó a Dwayne. El navajo afirma con la cabeza y Richards rememora una vieja frase: "Que no haría un padre por un hijo".
Mientras Samuel Liverpool investiga el caso de asesinato de John Lloyd, manda unos telegramas a sus respectivos hijos para saber como están: Emily y Keegan Liverpool. Ella responde días después. Él no. Liverpool se preocupa.