6x08:La gran fuga
Introduce un texto aquí...
Pasa el tiempo tras resolver los dos casos.
Warren Filton es llamado a través de unos telegramas por el sheriff Luke Chester para que cabalgará hasta la prisión de Two Guns, para que le ayudará a interrogar a un recluso llamado George, que se había fugado de una cárcel infranqueable en Detroit hace unas semanas, y por cosas del destino, había sido atrapado en Two Guns. El preso fugado tiene información acerca de una banda peligrosa, que también se escapó de la misma prisión de Detroit, y ahora, están tras un carruaje lleno de oro.
Pasan los días hasta que Warren llega cabalgando hasta el pueblo de Two Guns, que ha crecido bastante desde la última vez que lo visitó. Han construido algún que otro negocio. Filton llega a la caída del sol cuando va a entrar en la casa de Luke Chester, el sheriff del pueblo, y se cruza por casualidad en el interior con Natalia Morales, la criada de Luke y esposa suya. Ella está más delgada y preciosa de rostro. Sus ojos marrones siguen cautivando a Filton y como casi siempre, va arreglada. Además de tener una agradable sonrisa. Ella le ofrece un vaso de agua al verle un poco deshidratado. Él se lo agradece. El hombre ve que la criada está en cinta y le da la enhorabuena. Natalia, con una sonrisa, le responde "Gracias Filton". Warren sigue hablando.
-¿Y Chester?
- En la prisión de Two Guns-responde con amabilidad la criada.
-De acuerdo. Gracias por el vaso de agua.-dice el sheriff antes de marcharse de la morada.
Más tarde, Warren llega a la cárcel de Two Guns, que es un edificio de tres plantas, lleno de ventanas. La mayoría son pequeñas y con rejas. En el interior se escuchan muchas voces. Dichas voces son de reclusos y alguaciles. Filton deja su caballo atado a un poste y entra en la prisión. Pide a un guardia ver a Luke Chester. Weste le acompaña hasta el despacho del alcaide Stacey Keppler. Adentro también está el sheriff de Two Guns. Luke ha adelgazado un poco, pero se mantiene fuerte. Expresión sería, pero amable. Tiene barba desde hace varias semanas.
Stacey ha engordado bastante, pero sigue yendo elegante con su vestimenta. Su bigote, al igual que su cabello acicalado son blancos.
-¿Sí?-pregunta Keppler con una sonrisa de oreja a oreja.
-Hola. Está aquí un tipo que ha venido a ver...-dice el alguacil cuando Luke le interrumpe.
-Warren Filton.
-Adelante, pase. Pase. Siempre es un placer contar con la autoridad de otros pueblos.-anima Stacey.
-Gracias alcaide.-dice, Filton entrando.
-Ya puedes irte, gracias.-ordena el alcaide al guardia.
El otro se va, dejando a los tres hombres en el despacho ordenado.
-¿Y a qué se debe su visita?-pregunta Stacey, mirando a Warren.
-Está aquí para ayudarme a interrogar a George acerca de una peligrosa banda fugada de Detroit, igual que nuestro amigo George, va a atracar un carruaje pronto. Él sabe información acerca de ese hurto, y queremos hablar con él, si podemos.-interviene Luke, algo nervioso porque no sabe si el alcaide va a dejarle interrogar al recluso.
-Por supuesto.-responde Stacey tras un suspiro.-Mis guardias les indicará donde está ese George, de Detroit.
El alcaide se despide de ellos tras un fuerte apretón de manos.
George es un recluso alto, atractivo para cualquier mujer. Caucásico. Tiene el rostro afeitado y está algo fornido. Su cabello corto es moreno y tiene un gesto que le hace carismático.
-Bien George, ya estoy aquí. Me querías ver, ¿qué me cuentas de la banda de ladrones que se fugaron de la misma prisión que tú, en Detroit?-comienza a decir Luke.
-¿Quién es él?-pregunta George con una sonrisa.
-Alguien que me está ayudando. Se llama Warren Filton.
-Está bien. Los tipos que se fugaron de Detroit después que yo son peligrosos. Sobre todo su jefe. Son todo de gatillo fácil.
-¿Quiénes son?
-En la prisión se hacían llamar Don Perro y su banda.
Warren suelta una risita.
-¿Y cómo supieron de la existencia del carruaje lleno de oro?
-Por Steven, 'el gafas'. Él escuchó a unos guardias cual era uno de sus empleos y del cual podrían sacar mucho dinero. Así que Steven chantajeó al guarda para que le contase lo de su trabajo porque sabía que era un ludópata. Steven se lo comentó a Don y en el patio de la cárcel, ya saben como es, se escucha todo, aunque ustedes ya lo saben, ¿no? .-pregunta George con una risa.
-¿Y usted cómo lo supo?-intervino Warren.
-Por Ving, mi socio, que está en prisión. ´´Él intentó fugarse conmigo y no lo consiguió.
-Bien, vamos a ir a Detroit a detener a esa peligrosa banda. Háganos una descripción de los asaltantes y nosotros ya nos...-dice Luke cuando es interrumpido por George.
-Puedo ayudarles a encontrarles en Detroit, si quieren. Sé como son. Y sé que me asesinarán para conseguir el botín.
Los otros dos lo piensan y Filton pregunta, sabiendo que hay un "pero".
-¿Y qué quieres a cambio?
-Que convenzan a la autoridad de Detroit para que suelten a Ving. Él es mi compinche en todos los robos que hemos hecho, pero sé que nunca ha matado a nadie. Le encerraron por robo, no asesinato. Y encima, gracias a un juez racista, a Ving le espera muchos años en prisión.
Luke y Warren se miran a la cara y piensan.
-¿Cuándo será el golpe?
-En pocos días. Cerca de Detroit. Yo puedo ayudarles a atraparlos.-dice convencido George.
Warren y Luke, un rato después, vuelven al despacho del alcaide y hablan sobre el caso. Al final, Stacey, les pregunta seriamente mientras se acaricia el bigote.
-¿Confían en él?
-Bueno, podría estar mintiendo, pero es el único medio para llegar a los asaltantes allí en Detroit.-responde Warren.
-Pues entonces, corroborarlo. Su nuevo ayudante se hará cargo del puesto del sheriff, Luke.-comenta el alcaide con una amplia sonrisa.-Además, así os lleváis basura de mi prisión.
Luke Chester está de acuerdo.
*
Pasan las semanas hasta que Warren, Luke y George llegan a Detroit. El último es custodiado por los otros dos. Desmontan en frente de una gran prisión en mitad de la nada. El tiempo es frío y cae una nevada impresionante. Cansados los jinetes, siendo escoltados por los alguaciles hasta la cárcel. Allí se hidratan y comen a gusto en un gran comedor, donde al fondo están los reclusos comiendo, vigilados por más guardias. En ese momento, en aquel lugar frío, Ving, que se ha hecho cocinero halla sin vida en un cuarto pequeño el cuerpo de otro recluso. Avisa a los guardias.
Warren, Luke y George corren hasta allí, pidiendo el paso para alcanzar el escenario del crimen, dado que está siiendo bloqueado por un coro de guardias y presos. George sonríe al ver a su amigo Ving. Se abrazan durante un rato.
-Hola amigo, ¿Qué tal?-pregunta George.
-Pues ya ves, alguien ha encerrado a este tipo en el cuarto estropeado.-declara Ving.
-¿El cuarto cerrado?-pregunta Luke.
Ving le mira, un poco más calmado.
-Hace tiempo este cuarto está cerrado porque lo van a reformar.-explica el preso.
-El asesino tuvo que saberlo para esconderlo.-conjetura Warren.
Ving asiente. Este es un negro, un poco grueso, pero fuerte como un toro. Facciones grandes y calvo. Tiene algún que otro dibujo en sus brazos. La ropa carcelaria de los reclusos es marrón. Algo sucio porque Ving suda mucho.
-¿Quién es?-pregunta Luke.
-Se llamaba James.-responden George y Ving a la vez.
Ving continúa diciendo.
-Un ladrón de poca monta.
-¿Y conocía a Don Perro?-pregunta interesado Warren.
-Hizo negocios para él aquí, en prisión. Y creo que se la jugó unas cuantas veces.-declara el negro.
-Motivo para asesinarle.
Todos ven a la víctima tumbada en el suelo. Por lo que parece, fue apuñalado varias veces. El difunto es un negro de facciones grandes. Tiene una barba gruesa de color negra, al igual que su cabello corto. Y está muy fornido. Ancho de espaldas. Tanto Ving como George miran extrañados el cuerpo y piensan que ya le vieron ser apuñalado antes. Se lo comentan a los hombres de la autoridad.
-Ya vimos morir a James-dice Ving, acordándose del día que murió.
-¿Ah, sí? ¿Y cuándo?-pregunta Luke.
-Hace unos meses. Cuando te fugaste, George.-responde el negro, mirando a su compañero.
-Es verdad. Le apuñalaron Don y su banda (Luis e Isaiah) en el comedor, poco antes de que se produjese la gran fuga.-dice George.
-¿La gran fuga?-dice Chester.
-Cuando yo me fugué, hubo unos cuantos que se interesaron en seguirme. Don y los suyos quiero decir. Pero para ello, tenían que mantener a los guardias de la prisión ocupados.
-Cargarse a alguien en público para desviar la atención. Mientras los guardias investigaban la muerte de James, tú, George, Don y su banda se fugaron.-deduce Warren.
-"Y el gafas" también va con Don.-añade Ving.
Los de la autoridad examinan al difunto y ven que ya lleva tiempo descomponiéndose.
-Muy bien, puede tener sentido. Así que tenemos a unos peligrosos criminales que huyeron el mismo día que tú, George, y van a asaltar un carruaje lleno de oro, si aún no lo han asaltado. Pero, si mataron a James hace unos meses, ¿Quién le encerró aquí?-se pregunta Chester.
En ese momento, llega el alcaide de la prisión, acompañado de un sheriff local. El tipo de la autoridad es de estatura media, mestizo, con algo de barba bien cuidada, arreglado y con el cabello corto. Warren y Luke se presentan ante él. El otro tipo de la autoridad les dice su nombre.
-Me llamo Paul, encantado. -Se presenta amablemente.
Los otros dos junto a Paul hablan con el alcaide del porque encerró el cuerpo de James en esa habitación cuando el otro lo admite.
-Porque usted sheriff.-refiriéndose a Paul.- estaba ocupado y no quería que ese negro apestase mi prisión. Pero tuvo que llegar el gilipollas de Ving y fastidiarlo todo.
-En primer lugar, más respeto hacia los negros, ¿entendido? Y en segundo lugar, ¿por qué es tan cruel con ellos?-comenta Warren.
-Porque no saben hacer nada. Son como animales.-maldice el alcaide.
Ving va a enfrentarse a él, dado que le ha insultado, pero los otros le paran los pies.
-Ya, amigo. No pasa nada.-tranquiliza George.
Ving se calma y se va. George le acompaña, no quitándole la vista Chester mientras Paul habla con Warren y le explica el caso.
-Verán. Estoy, junto a mis ayudantes, peinando Detroit en busca de Don y su banda, pero aún no hay nada. Ningún carruaje fue asaltado en los últimos meses-comenta asqueado.
-¿Podemos ayudarle?-pregunta Filton.
-Desde luego. Cuanto más ojos, mejor en esta búsqueda.
-Y tenemos que llevarnos a George. Para luego devolverle a la prisión de Two Guns.
-Yo no me voy sin mi amigo.-comenta George, mirando a Ving.
Los de la autoridad le miran extrañado. George, con una sonrisa y con el apoyo del negro, asegura.
-Si él viene puede identificar a esos cabrones. Puede identificar al asesino de James.
-Y quiero que me rebajen la condena, además.-añade Ving sonriente.
El alcaide está en desacuerdo, pero de alguna manera, Paul le logra convencer para que los reclusos ayuden y además, le rebajen la condena a uno de ellos. El grueso alcaide va a decir algo cuando Warren le interrumpe con tono serio.
-No es bueno tanto odio.
Los tres hombres de la autoridad se marchan con los dos reclusos.
*
Van los cinco cabalgando por el campo, bien abrigados por el frío que hace. La prisión ya está lejos. Cansados y viendo que está cayendo nieve del cielo nocturno. A lo lejos George ve luces en una casa y pide al resto del grupo refugiarse. Warren, al igual que el resto están de acuerdo. Al acercarse al hogar de una sola planta, vieron luces en el interior y la chimenea encendida. En ese momento, abren la puerta principal y ven a una mujer con una escopeta de dos cañones en las manos. George la reconoce en seguida, es Jennifer. Esta última es una joven treintañera, agraciada de rostro
y cabello largo moreno. Mestiza y esbelta.
-¿Jennifer?
-¿Qué coño haces aquí, George? ¿Y quienes son ellos?
-Son de la autoridad.-responde George.-Y de Ving, ¿te acuerdas?
-Sí.-dice ella poco convencida.
-¿Puede bajar el arma, señorita?-pregunta Warren amablemente.
-Sí, claro-responde Jennifer viendo las estrellas identificativas. Baja la escopeta.
El negro la saluda amablemente. Ella sonríe y les invita a pasar para que se refugien. Adentro, ven a otra mujer. Ella es negra y algo gruesa. Facciones grandes y el pelo a lo afro. Jennifer la presenta como Viola. La propietaria asegura que Viola es testigo de un asalto a un carruaje. Ella la vio tan asustada y la lavó, la prestó ropa limpia y le dio de comer. Warren, Luke y Paul la interrogan, dado que ya está más calmada. El rostro de Viola era de terror. Ahora está más tranquila, pero aún así, sigue en shock. Los tipos de la placa quieren saber cuándo se había producido el asalto. Ella comenta que ella y su marido, el cual asesinaron la banda de Don durante el asalto al carruaje, estaban dando un paseo a unas yardas de la casa de Jennifer. Les explica que el asalto fue hace unas horas y tiene miedo de que los truhanes la hallen. Tanto los hombres, como la mujer, la tranquilizan. Jennifer prepara cuatro platos y cena con los hombres tras haberse ellos dado un baño. Tras eso, George y Jennifer en el cuarto de ella, hablan durante un rato, sentados en una cama grande. Al final, la pareja hacen el amor, felices.
*
A la mañana siguiente, con el sol en el horizonte, bien temprano. Con un frío que entra a través de las ventanas cerradas de la casa de Jennifer, en el interior, se ve como la dueña vuelve avivar el fuego de la chimenea. Ella está con un camisón, cogida por la cintura por George. Ambos están abrazados y semi desnudos. Hablan un poco frente al fuego. Se besan. En ese momento, se van despertando los restantes invitados, interrumpiendo la intimidad de la pareja. Escuchan relincheos de caballos en el exterior y piensan que puede haber alguien fuera. Los sheriffs desenfundan sus revólveres mientras
Jennifer pregunta, cogiendo la escopeta.
-¿Quién es?
-Hola preciosa, ¿podría abrir la puerta?-pregunta el extraño de afuera.
Jennifer mira a George, a Ving, a Viola, que está asustada, y a Paul. Todos ellos reconocen la voz, es de Don. La propietaria pregunta otra vez.
-¿Quién es? ¿Y qué quiere?
Paul coge de una mano a Viola para tranquilizarla. Mira a Luke y a Warren y les indica con los ojos que le ayuden. Los otros lo hacen. Preguntan antes a Jennifer si hay otra salida. Ella les indica que sí con la cabeza.
-En la cocina.-responde ella en bajo.
Los otros se van, pidiendo a Jennifer que si entran en la casa Don y su banda, dispare. Ving y George se quedan con las mujeres. Warren y Luke, antes de salir a la helada interperie, les da un revólver a cada preso. Los reclusos se lo agradecen. Los tres hombres rodean la casa hasta la parte de delante, viendo a dos sujetos frente a la puerta principal y dos más en un carruaje que está tras ellos, custodiando. Paul indica a Warren que avance despacio y detenga a Steven y Luis, que eran los que están en el carruaje. Filton acata la orden. El suelo está helado y húmedo. Don pregunta a Jennifer insistentemente si había visto a Viola, dándole la descripción. Luis y Steven son completamente distintos. Steven, o el "gafas" es un tipo esbelto, caucásico. De constitución media y el pelo moreno un poco largo. Sus lentes de sol las lleva puesta en casi todo momento. Luis es grueso, mejicano. Tiene la barba de color negro, al igual que su pelo corto. Facciones grandes y una mirada seria. Don es un hombre delgado y de carácter rudo. Bien vestido. Isaiah es también flaco y tiene el pelo a rastas. Es pelirrojo. Y bastante fornido. Él y Don son los más temidos de la banda. Aparte, en sus ojos hay un vacío. Son fríos y rápidos con el revólver.
-Puta, sabemos que estás ahí. Ya puedes salir Viola. O entraremos nosotros. Eres un cabo suelto. Y a los cabos, se les suelta.-amenaza Don, amartillando el revólver.
Entre Warren, el carruaje y los pistoleros no hay ningún obstáculo. Solo un suelo nevado que cruje si lo pisas fuerte. En ese momento, Filton cruje una rama y todos los truhanes se dan cuenta.
-¡Alto!-grita el sheriff de Villa Rocosa.
Luis y Steven se rinden. Isaiah dispara, errando el tiro. Luke y Paul tiran de gatillo, matándole. Don entra y ve a Viola. Golpea a Jennifer porque le está estorbando. Se pone encima de la testigo. La intenta asfixiar. George y Ving se lo impiden, quitándoselo de encima. Don golpea a Ving, tirándole al suelo. Con el revólver en mano apunta a George, y dice con una sonrisa malvada.
-Joder George, aquel día, durante la fuga, tendría que haberte pinchado a tí, en lugar de a James.
-¿Ahora te arrepientes?-pregunta George, con las manos en rendición.
-No. Era un capullo que me había traicionado unas cuántas veces.
En ese momento, Don va a disparar, pero Jennifer le asesina, atinandole con las balas de la escopeta que tiene en ristre. Don cae al suelo sin vida. Se abraza a George, tras dejar la escopeta. Por otro lado, los hombres de la autoridad hallan dentro del carruaje el oro que la banda se iba a llevar.
Un poco más tarde, George se despide de Jennifer con un beso. Él junto a Ving y los compañeros de Don, son llevados presos de nuevo a la cárcel de Detroit. Los hombres de la autoridad se despiden de las mujeres, agradeciéndoles su ayuda.
Más tarde, en mitad de ninguna parte, pero donde a lo lejos se puede ver la prisión de Detroit, Warren y Luke van cada uno en su caballo.
-A propósito, felicidades Luke. Ya me dijo Natalia que vas a ser padre.-comenta Warren.
Luke le hace un guiño a Warren y responde.
-Gracias.
-Gracias a los dos por salvarme la vida.-sigue Warren, alzando un poco la voz para que Paul le escuche, dado que está llevando el carruaje con el oro robado.
Paul y Luke le hacen un gesto con el sombrero mientras cabalgan hacia la prisión, llevando a los presos dentro del carruaje, siendo Paul el que lleva las riendas de la cochera.