8x07:Visita inesperada
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Pasa el tiempo desde que sueltan a Miguel de la oficina del sheriff, dado que no tienen nada.
Es una tarde cualquiera soleada. Jessica Cabrera decide buscar otro empleo en su estado natal, Mississippi, dado que quiere estar más cerca de su madre. Otra razón por la cual abandona la casa del alcalde de Villa Rocosa, David Lee, es porque él y Megalyn Cabrera, su hermana están comenzando un romance, que aunque lo intenten llevar en secreto, lo sabe todo el pueblo, y no quiere molestarlos. Ella, sentada dentro de un carruaje, se despide de Megalyn y de David. Les desea suerte y promete escribir una carta a su hermana cuando se halle en su hogar. La carreta se aleja, sacando Jessica la mano por una ventana y despidiéndose de la pareja. Se aleja del pueblo.
Por otra parte, el sol ya comienza a meterse. En ese momento, está otra joven, sentada frente a Warren Filton, explicándole la situación. Dicha mujer no ronda más de unos veinte y cuatro. De aspecto físico es agradable de ver. Pelo lacio moreno caído hasta los hombros, agraciada de rostro. Facciones grandes y bien arreglada. Es mestiza. Dice que se llama Onahoua y dice ser la hija de Jackie Earl. Jackie Earl es un convicto que contactó con su hija después de mucho tiempo para que le hiciese un favor. Todo comenzó cuando Onahoua recibe un telegrama de su padre y ella, desde Phoenix, coge varios trenes para dirigirse a Villa Rocosa. El motivo, deduce Warren, tras hablar tranquilamente con la joven es que el recluso le había mencionado a él para que investigara, junto
al sheriff de Two Guns, un robo fallido, en el que Earl y su ex socio, Vincent, están involucrados. Parece ser, según el telegrama, que quiere que hallen a Vicent y el botín las autoridades. También expresa que esa recompensa le dé un porcentaje a Onahoua por no haber estado en su vida. Filton se lo piensa. Piensan que cuatro ojos más ven más que dos. El motivo de redactar a su hija, es porque quiere comenzar desde cero, porque no ha sido un buen padre con ella. Quiere hacer las paces. Onahoua se le cae unas lágrimas y Warren le aconseja de que fuera a ver a su padre. Le promete que él va a ir a Villa Rocosa a investigar dicho hurto. Ella, al ver que le devuelve la carta, pide que se la quede, que es posible que le sea de ayuda. Se despiden. Onahoua decide ir a Two
Guns en el último carruaje que sale de Villa Rocosa para ir a ver a su padre mañana por la mañana.
Dos días después, Warren, con la única prueba de un robo fallido, y estando en Two Guns, decide ir a visitar al sheriff Luke Chester. Sigue siendo la ley en un pueblo que no ha cambiado mucho en años. Mientras pasea, se acuerda de aquel día hace tiempo, en el que estuvo encerrado con Jackie, conocido también como el asesino de razas, mientras resolvían un caso en mitad de un motín, en la prisión cercana a Two Guns. Aquella cárcel la reformaron mejor, doblando la seguridad con nuevos alguaciles. Tras meter entre rejas al antiguo alcaide, Stacey Keppler, el nuevo que vino es muy leal al sheriff y cree en el respeto a los presos sin son inocentes. No tolera que haya corrupción en el lugar bajo su mando. Cabalgando, ve frente a él, la oficina del sheriff. Piensa en que
Luke Chester ya sería padre, junto a su criada, Natalia Morales. En ese momento, desciende de su montura y ata al animal a un poste que hay. Se adentra en el lugar, que no ha cambiado nada. Ve a Luke, algo más cansado y delgado. Se nota que hay algo que le hace feliz, pese a sus ojeras. Hablan un rato Warren y Luke y el segundo le comenta que es padre de dos niños de dos años ya. Le enseña una foto y a Warren también le gusta. Se alegra de su amigo y piensa en que ojalá tenga hijos con Nuria Fernández tras el casamiento. Pasan a temas más serios cuando Filton le entrega la carta de Jackie Earl a su hija y le pregunta dónde está Onahoua. Luke, con expresión triste, le comenta lo ocurrido y le pide que le acompañe al cementerio del pueblo. Mientras cabalgan con sus respectivos caballos, Chester le explica lo que les ha sucedido a Jackie Earl y a su hija, Onahoua. El primero murió asesinado en prisión el día de ayer por la mañana. Y Onahoua por la noche, en una calle del pueblo. Ambos fueron apuñalados con distintos cuchillos. Parece ser que uno de ellos, el del asesino de razas, fue un crimen por encargo porque nadie dijo nada, ni siquiera tras la dura investigación interna que hizo el alcaide junto a Chester. Luke sospechó de Stacey, pero no había pruebas de ella. Y el segundo homicidio como para eliminar a una testigo. Chester comenta que a lo mejor ese Vincent habló con alguien de la prisión y convenció a algún recluso de matarle en el patio de la cárcel. Puede que fuese Stacey, dado que por culpa de Jackie y de Warren, Stacey no se salió con la suya durante el motín. Y cuando Onahoua pregunta por su padre, a lo mejor descubrió que estaba muerto y le mataron para que no hubiera descendía de ese canalla. Venganza piensan los dos. Filton sigue preguntando, interesado en el caso de si conoce a ese Vincent y si ha conseguido algo. Chester niega con la cabeza. Bajan de sus caballos y entran en el cementerio. Pasan el tiempo en el lugar. Tras desenterrar ambos cuerpos, ya algo descompuestos, ven que ambos son apuñalados por distintas armas blancas en el torso. Tras eso, regresan al pueblo, a la oficina. Ya está oscureciendo cuando ambos hombres ven a un tercero en la penumbra del local. En ese momento, se asustan y desenfundan sus revólveres. El desconocido se levanta de una mecedora y pone las manos en redención. Pasa un rato hasta que Warren, con ayuda de Chester, alumbran el cuarto con velas. El extraño se presenta como el Marshall Temuera. Este es un mejicano algo, de saludable aspecto y pelo moreno. Asegura conocer a Jackie Earl y a su ex socio Vincent. Warren y Luke escuchan con atención, sentados cada uno en una silla diferente. Chester, al ser el sheriff, está con su espalda apoyada en la mecedora. Temuera enciende otro cigarrillo mientras explica brevemente la historia del caso. Este conoce a Earl porque le estaba investigando desde un robo fallido en el cual participaron Jackie y Vincent. Parece ser que ambos eran ladrones y se llevaron un botín enorme de un carruaje. Temuera habló hace cuatro días con Jackie y le dijo que su cómplice le amenazó con matarle a él y a su hija por el dinero que le debía. Y al enterarse esta mañana de la muerte de Onahoua y de su padre, Temuera está dispuesto a hallar a su asesino. Pero para eso necesita ayuda.
En aquel hurto parece ser que hubo un testigo vivo, al cual dieron por muerto, un tal David Lee. Temuera termina de fumar el pitillo. A Filton le sorprende ese nombre, dado que le conoce y lo comenta a los otros dos. Temuera le pide el favor de que sus ayudantes le envían un telegrama con el dibujo de Vincent, dado que sabe como es. A Filton no le desagrada esa idea. Tras eso, los tres hombres llegaron a la estación de ferrocarril para enviar un telegrama a Villa Rocosa. Tras eso, van a cenar y después a descansar cada uno por su lado.
A la mañana siguiente, Warren va a la estación de ferrocarril tras desayunar en el saloom donde se hospeda. Ahí, recoge el telegrama de respuesta de Villa Rocosa, con el dibujo asociado. Tras eso, va a la oficina del sheriff y se reúne con los otros dos. Es entonces, pese al frío que se ha levantado, de puro invierno, los tres hombres van preguntando por los distintos locales hasta que al final un testigo dice haber visto a Vincent en un rancho abandonado. Luke sabe dónde está ese lugar. Vuelven a la oficina y se montan en sus respectivos caballos antes de ir a ese rancho. Al llegar, los tres tipos desmontan y desenfundan sus revólveres. Temuera se arma con un rifle de largo alcance. Los tres se adentran en un lugar donde ya se ve que se cae a pedazos desde el exterior. No hay animales en
la caballeriza, ni en las vaquerizas que hay al fondo. En ese momento, ven a un hombre de aspecto sucio. Lleva rastas en forma de coleta. Corpulento, ojos azules claros y desafiantes. Le dan el alto y el tipo deja una bolsa en el carromato. Los tres hombres se separan. Temuera entra con el arma en ristre, masticando un trozo de pan que tiene entre los dientes. Lo escupe.
-Sal de ahí, desgraciado.-dice, entrando en la abandonada caballeriza.
En ese momento, Vicent le dispara por detrás y le mata. Le abre un agujero en la cabeza con otro estruendo de su revólver. Le escupe mientras se ríe. Se va. Pasan unos minutos mientras los otros tipos, cerca de allí, escuchan el tiro y van a indagar en los establos. Salen al no ver más que a Temuera muerto. En ese momento, se encuentran por casualidad con Vincent y le dan otra vez el alto. El truhán dispara, errando. Abre fuego de nuevo, estando sentado en el pescante, recibe unos balazos de Warren y Luke, matándolo definitivamente.
Dado que la familia de Jackie está muerta desgraciadamente, Luke se queda con el dinero e informa a los Marshall de que han atrapado a Vincent. Confirman que el botín está dentro de la cochera. Les da lástima a ambos tipos de la ley que Onahoua muriese cruelmente, puede que a manos de ese canalla, dado que no tienen pruebas. Luke agradece a Warren que le haya echado una mano y este último decide regresar a Villa Rocosa tras recoger su equipaje del hotel.
Estando cabalgando por el desierto, abrigado hasta arriba, por el aire tan fuerte que sopla, Filton decide pedirle matrimonio a su novia y vecina Nuria Fernández y formar una familia, tras pedirla perdón por las broncas que han sucedido entre ellos las últimas semanas. Aquellas peleas conyugales son otro de los muchos cotilleos en Villa Rocosa.