8x13:Esther
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7 años antes
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Ester Juárez, una joven de ojos negros, al igual que el color de su cabello largo, con facciones pecosas, esbelta y agraciada de rostro. Es hallada en el desierto de Arizona, a miles de yardas de Villa Rocosa. Ella va vestida con una indumentaria oscura, en mitad del desierto, cerca de un carruaje que iba a la prisión de Two Guns. Durante el viaje, ella asesinó a su compinche y difunto marido, junto a un guardia en el carruaje. La autoridad de la localidad donde está la prisión, al ver que se retrasaba el transporte, decidieron mandar a una pequeña cuadrilla, donde más tarde descubrieron a Ester vagando por el desolado desierto.
Ahora
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Es una tarde soleada, con un calor de justicia. En la prisión de Two Guns, Ester estando en una celda, pide a un guardia un cubo lleno de agua para que pueda humedecer el pis que ha hecho. El vigilante tarda unos segundos en regresar con un cuenco de madera, lleno de agua. Entra en la celda y le pide a la prisionera que se pusiese contra la pared, donde él pudiese verla. Al hacerlo, él vierte el agua en la paja y es cuando ella le ataca, tirándole al suelo. Él intenta gritar para pedir auxilio y ella, al estar fornida, le choca la cabeza contra el suelo varias veces hasta matarle. Sin ser vista, se hace pasar por un celador con la ropa del difunto que se pone, consiguiendo fugarse de la prisión.
Mientras, en Villa Rocosa, hace un atardecer precioso, en la casa del sheriff Warren Filton, él y su futura esposa india, Nuria Fernández, sentados en una mesa de un pequeño y coqueto comedor, esperando a que la criada de el hombre, Juana Reyes, trajese la cena al lugar y cenase con ellos. Tras terminar, la pareja anuncia que se casan en unos meses, porque todavía no hay fecha. Juana se alegra por ello, aunque ya intuía algo porque no esconden el amor que sienten el uno por el otro.
Pasan los días. Es otra tarde cualquiera en un saloom, donde John Kruger, el dueño, junto a Jack Lemond, Kevin Notherland, Timoty Houston, el doctor Dick East, Amber Kruger, la única hija pelirroja y pecosa de John, el galeno José Sánchez, el ayudante del sheriff, Sam Liverpool y su otro compañero Edward Richards también se alegran de la noticia cuando se lo comenta la pareja. Lo celebran brindando con unas cervezas y engullendo una excelente comida preparada por el propio John, junto a su hija Amber.
Son las cuatro y media de la tarde cuando alguien llama insistente a la puerta principal de la casa de Warren Filton. El sheriff, con una prenda ligera, abre la puerta y ve frente a él a un oriental mayor, con el pelo blanco corto, estilo militar y algo fornido, vestido con ropa veraniega. Va de la mano de una niña asustada, con su vestido manchado de sangre. La cría está asustada, de cabello ondulado rubio y en shock en aquel momento. Filton le cambia de expresión y los deja pasar porque intuye que algo malo ha pasado. El hombre que acompaña a la niña se presenta como Hiro, y que lleva poco viviendo en Villa Rocosa. Él es un vecino de la cría muda llamada Aryana. En ese momento, aparece Nuria y ayuda a Warren y a Hiro a tranquilizar a Aryana, sin éxito alguno. Hiro y Nuria se conocen de haberse visto por la calle, igual que la cría. Hiro le explica la situación de cómo la había visto salir de casa con temeridad, como si huyese de algo. Antes de ir a la oficina, Hiro entró en dos casas que tenían la puerta principal abierta, siendo una de ellas donde vive la niña. En los comedores de aquellos lugares vio violencia, mucha. Dos peleas que acabaron en asesinato. Hiro declara haber visto a los padres de Aryana primero (Vera y Peter). Y de sus vecinos (Kennedy y Julia). Aryana le dio una nota al hombre oriental con un nombre escrito: "Ester". Warren siente un escalofrío y piensa en alguien muy despiadada que encarceló hace ya mucho tiempo y pensaba que estaba cumpliendo condena. Filton, al ver a la cría todavía en shock, decide llevar a Hiro a los escenarios de los crímenes y dejar a la niña en manos de su mujer. Nuria acepta y él otro la besa antes de irse con Hiro. Mientras van a ambos hogares, Hiro le pide en bajo que le proteja dado que él también la vio y ella igual antes de huir. Hiro intuye que Ester se fijó en Aryana y teme que corra la misma suerte.
Más tarde, al caer la noche, en el saloom de Jack, Hiro es asesinado cuando una figura delgada se le pone de rodillas encima de él mientras dormía en una cama, dado que se registró, llevándose una pequeña maleta con algunas cosas, dado que tenía miedo de que le encontrase en su hogar. Hiro, al ser soltero, no tuvo que dar explicaciones a nadie, salvo a los de la autoridad de donde hospedarse. A la mañana siguiente, hallan su cuerpo en la litera y Jack pide ayuda para que alguien avise al sheriff y a sus ayudantes, incluido al doctor Dick East, dado que José Sánchez, el otro galeno está enfermo. Más tarde, Dick echa un primer vistazo y ve que murió igual que las anteriores víctimas (Julie, Kennedy, Peter y Vera), por múltiples puñaladas. Warren y sus ayudantes (Edward Richards y Samuel Liverpool) no pudieron hallar mucha información en las anteriores dos escenarios de crímenes dado que no hubo más testigos presentes en ese momento salvo Aryana y Hiro. Y aún no sabían en qué casa comenzó todo y por qué. Sam envió telegramas con dibujos de las cuatro víctimas asesinadas en sus respectivos hogares ayer por la tarde a estados colindantes y aún no habían respondido. Warren sabe que la única testigo está en su casa y tiene miedo de hablar todavía, dado que ayer la interrogó con más calma tras cenar. Recuerda que Aryana tampoco probó bocado alguno mientras Warren y Nuria comían. La cría durmió con la mujer del sheriff mientras él lo hacía en el sofá del salón. Le duele algo la espalda por las posturas que ha tenido que realizar para dormir bien. Warren pide a sus ayudantes, tras ver que no se puede hallar nada más en el escenario de Hiro que hallen a Ester antes de que ella halle a la testigo. Los otros dos afirman con la cabeza y Liverpool dice de ir primero a la estación de ferrocaril por si han enviado respuesta alguna de los alguaciles. Estando solos Warren y Dick, Filton hace una mueca de dolor y el otro le pregunta, le dice que no es nada y se va. East le da una pomada para que se de en la espalda. Filton se lo agradece mientras le ayuda a transportar el cuerpo al cementerio.
Por otro lado, en casa de Warren, Nuria Fernández intenta hablar con Aryana al verla tan callada, sentada en un sillón del salón coqueto y limpio. No lo consigue. Piensa en que ojalá tuviera experiencia con los críos, pero no la tiene. Ve a Juana y se levanta del sofá que está al lado del sillón donde está la cría sentada y habla con la criada para ver si se le ocurre algo. No la haya, tras varios intentos de que ella confiara en las otras. Incluso prepara algo para comer. Nada.
Mientras, al mediodía, Warren, Edward y Sam averiguan tras recibir un telegrama de respuesta de que Ester posiblemente matase a Julia porque hicieron negocios juntas y Julia la denunció por ladrona. Los tres deducen que los crímenes comenzaron en casa de los vecinos de Aryana, y la niña, al acercarse y presenciarlo, acabó trayendo a una asesina a su casa, matando también a sus padres. Pero solo es una teoría y la más lógica que se les ocurre. Deducen que Ester está eliminando los cabos sueltos de su pasado.
Por otro lado, Jack, caminando a su casa, pasa por la calle donde vive Warren y ve a una joven llamar a la puerta de su casa. Se extraña porque la misteriosa mujer le recuerda a alguien que el propio Fiton le ha nombrado hace pocos días. Piensa que es Ester. Mientras, en el interior de la morada del sheriff, Juana, al final íntima un poco con Aryana y ella le cuenta lo que vio en realidad. Presenció primero los crímenes de sus vecinos cuando Ester y Julia no paraban de discutir sobre una denuncia que interpuso la segunda por haberla robado en los negocios que ambas mujeres llevaban gracias a los hombres con los cuales estaban casados y tenían dinero para mantenerlo. Tras asesinar a Julia apuñalandola muchas veces, mató a Kennedy de la misma vez. Ester se percató de que Aryana estaba cerca y fue tras ella. Cuando regresó a casa de sus padres, ni siquiera ellos la pudieron proteger. Aryana llora y Juana la abraza, consolándola. En ese momento, tras oír varias veces llamar a la puerta, Juana va a ver, dado que Nuria está en su casa para hacer algunas cosas. Juana es golpeada tras abrir la puerta principal por Ester. La criada de Filton cae sin sentido al suelo. Aryana, asustada, se refugia en el cuarto donde la pareja comparten habitación. Tras bloquear la puerta con una silla, Aryana ve a traves de la ventana del cuarto que en la casa de Nuria no hay nadie. Se asusta. Abren la puerta de una patada, tirando la silla a un lado. Aryana se mete debajo de la única cama. Entra Nuria en el cuarto, preguntando dónde está Aryana. En ese momento, entra Éster con un cuchillo y la apuñala en el torso. La cría se tapa la boca e intenta estar en silencio mientras intenta no llorar por lo que acaba de ver. Por otro lado, en la oficina, el bigotudo mejicano, Jack Lemond, entra por la puerta y dice al sheriff, el único que está en el establecimiento en ese momento, haber creído ver a Ester en casa de Warren. Filton sale con el revólver desenfundado mientras se dirige a su morada. Como si le ocurriera un ataque de locura, entra en su casa y ve primero a Juana levantarse del suelo tras el golpe que había recibido. Filton, preocupado, pide que avise a sus ayudantes. Ella obedece y pide a su jefe y amigo que tenga cuidado. El hombre le sonríe y luego entra en la casa. Mientras avanza por el pasillo principal, ve a Ester con una Derringer en una mano y sale con un cuchillo ensangrentado en la otra. Ambas personas disparan a la vez, siendo herida de gravedad la mujer. Warren cruza el pasillo, pasando por su dormitorio. Ve a Nuria tumbada en el suelo y luego mira a Ester. Se acerca a ella. La criminal escupe sangre por la boca mientras sonríe.
-Esa puta no sobrevivirá.-maldice Ester Juárez.
Warren directamente a la cabeza. Aryana se acerca al sheriff. Este le aparta la mirada cuando ve a su asesina moribunda en el suelo. La cría le abraza y le tapa los oídos. Él dispara a Ester sin pestañear hasta que ya no le queda ninguna bala en la recamara. Tras eso, pide a la niña que vaya a la consulta del médico y le avise. La otra le hace caso y se va de allí. Con Ester muerta, Warren siente algo de alivio. Pero empeora al ir a su cuarto y ver a Nuria intentando sobrevivir a la muerte. Warren se arrodilla y llora mientras la intenta reanimar, diciéndole que resista.