3x04: Acosadas
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Pasa un tiempo desde que Aaron Cole, el sheriff de Villa Rocosa City, vuelve a la ciudad tras atrapara a Pfeifer en Candy Town.
Es una mañana cualquiera, a punto de ser mediodía, donde sopla un aire fresco que le gusta en ese momento a Corin Macbeth, que está frente a la casa de Aaron y Tristin Myers, viendo discutir a Tristin y a su hermana Danica. Él se aleja cuando ve a una de las hermanas salir por la puerta principal. Ambas mujeres están discutiendo mientras una de ellas se aleja de la morada. Corin se esconde tras una pared de otra vivienda, viendo la hermosa figura esbelta de la joven, que está de espaldas a él, alejarse. El motivo por el cual están discutiendo es porque Danica no quiere trabajar como criada en una casa donde la están tratando mal, pero no es así, solo que a Danica no le gusta que la lleven la contraria. Ella se ha despedido de la mansión y Tristin se cabreó porque la otra quiere que la mantenga. Corin las ve desde lejos y decide no hacer nada. Se va de allí.
Corin vuelve a la oficina y ve a Jean Claude Murphy despedirse de su bella novia india Águila Rápida. Ella sale por el umbral de la puerta y saluda a Corin. Él le devuelve el saludo mientras entra sin ánimo. Se sienta en una silla, frente a Jean Claude y comienzan a hablar, notando Murphy que sería algo de Danica.
Mientras, en otra parte de la ciudad, en una residencia de dos plantas, que es una hermandad de mujeres, la primera que hay en Villa Rocosa City, que está bajo la supervisión de Jamie, una madre con una hija, Leah, que también es una de las chicas que hay en la vivienda. La casa aloja a tres jovenes más. Keke y Emma son dos residentes. La primera es una afroamericana muy guapa, de cabello largo moreno, que le llega hasta los hombros y casi siempre se lo trenza en dos. Agraciada de rostro y amable con ciertas personas. Bien vestida. Emma, su compañera de habitación es una mujer rubia. También guapa, pero con un carácter nada cariñoso. Viste pobremente. Emma es una campesina que siempre le pudo la envidia. Casi siempre se mete con las demás jóvenes de la casa, salvo con Jamie, que es quien la aloja, a cambio de que la pague mensualmente. No mucho, pero aún así, ella se queja. Las normas de Jamie son muy rigurosas: nada de bebidas aloholicas a partir de las doce de la noche, mantener la higiene y el orden en toda la estancia, y sobre todo, nada de invitar a chicos. Esa última norma le fastidia aún más porque le gusta un joven de la ciudad, al cual no puede ver mucho porque se está costeando el alquiler. Jamie les proporciana a cambio de pagar mensualmente, un techo, una comida y una cama, que es suficiente. A cambio pide a sus inquilinas que cumpla las normas y que encuentren la manera de pagarla a fin de cada mes.
Keke está buscando un vestido que no halla en su ropero. Pregunta normal a Emma, que no la soporta por lo mal que se porta con ella, y la otra le responde de mala manera. En ese momento, ambas jóvenes ven un folio pequeño deslizarse por debajo de la puerta y se sorprenden. Keke lo coge mientras la otra abre la puerta del pequeño cuarto donde están. No hay nadie en el pasillo. "¿Hola?", pregunta varias veces Emma sin hallar respuesta. Vuelve a entrar y pregunta de mala manera mientras intenta que Keke le enseñe la nota, al verla allí, petrificada. Es una amenaza escrita con sangre. En ella viene escrita: "Keke, Emma, sois las siguientes". Emma cree que es una broma y ambas discuten. La joven rubia, al no soportar a su compañera va camino de la puerta para abrirla cuando escucha gritar a Keke. Emma se para al lado de la negra. Ambas están frente a un ropero de dos estantes donde en el debajo se halla un cuerpo sin vida. Keke y Emma, la primera más asustada que la otra, ven que se trata de Brianne, otra compañera de residencia. La difunta es joven, rubia, con el cabello suelto, la más agraciada, junto a Keke, de la vivienda. Viste elegantemente y tiene puñaladas por todo su torso. Emma, al ver que Keke tiene miedo de ver si tiene pulso, lo hace, corroborando de que no. Ambas mujeres se miran asustadas y gritan. Bajan por las escaleras hasta la planta principal, abandonando el cuarto coqueto, para avisar a Jamie. La propietaria está en un lujoso y a la vez, coqueto salón. Leyendo tranquilamente un periódico mientras fuma en pipa. Al escuchar jaleo, pide silencio. Ronda casi los cuarenta, pelo corto blanco, delgado y a la vez fornido. Caucásica y bien vestida. Al levantar la vista del papel y ver a Keke y Emma asustadas, pregunta irónicamente. "Bien chicas, a menos que haya ocurrido la Segunda Guerra de Secesión, ¿me podeís explicar por qué coño no puedo leer tranquilamente?". A lo que Keke responde dificultosamente. "Bri...Brianne está....mu...muerta." Los ojos verdes oscuros de Jamie se abren como platos al escuchar la noticia. Se pone derecha en el sillón donde está sentada. Se calma y se ríe un rato. Una sonrisa tronadora, a la vez que contagiosa. Se quita las gafas de culo de botella al verlas sucias. Las limpia. Para al ver que no se trata de un chiste y manda inmediatamente a las jóvenes que avisen a la autoridad mientras pega un respingo de su asiento.
Más tarde, Aaron Cole va caminando hacia la hermandad mientras Albert Flinn le va comentando sobre lo que sabe hasta ahora sobre el descubrimiento del cuerpo sin vida de Brianne. El sol comienza a caer poco a poco, aunque hay luz natural todavía por la calle. Se adentran en la vivienda y suben a la segunda planta, al cuarto de Keke. Allí, ven al doctor Richard Boston y a su ayudante, Juani Sánchez. Ambos echan un primer vistazo a la difunta. Aseguran que murió por varias puñaladas en el torso hace unas horas por la descomposición del cuerpo. Se lo dicen a los tipos de la autoridad. Aaron y Albert deciden interrogar a las compañeras de cuarto de Keke (Leah y Skyler). La negra está siendo interrogada, al igual que Emma y Jamie, por M.L y Andrew, dos ayudantes más del equipo de Aaron. El sheriff y su ayudante de rasgos orientales, aunque nacido aquí, interrogan a Skyler y a Leah. La primera es una joven rubia, con el cabello ondulado y de rasgos marcados muy atractiva. La segunda es morena, con el pelo recogido en un moño. Atractivas y elegantes, y aunque están sentadas juntas una al lado de la otra, hay cierta tensión silenciosa entre ellas. Skyler la tiene manía porque es la hija de la propietaria y siempre se pone de su parte cuando sucede alguna que otra bronca en la casa. Aunque la mujer rubia intenta agradar a la gente, no puede con dos de sus compañeras (Emma y Leah). Además, Leah, con esa carita de mosquita muerta que tiene, parece que oculta algún tipo de trauma, que lo disimula bien. Y aunque parezca también una joven con una sonrisa calida, tiene un corazón frio como el hielo. Esta última se muerde las uñas mientras la interrogan. Todas las mujeres le cuentan poco sobre la vida de Brianne, dado que ninguna sabía a ciencia cierta nada de las demás, salvo Jamie y Leah. Aparte, la propietaria no es muy cotilla. Y Leah ha salido a ella. Y entre las huéspedes, no hay relación alguna, salvo la vivienda, de que sean amigas. Comparten cosas, sí, pero no se fían mucho entre ellas. Jamie comenta aparte cuando es interrogada por M.L y Andrew que la hermandad la ha fundado hace poco con el dinero de su difunto "marido".
Tras intercambiarse la información, Aaron, Albert, M.L y Andrew suben al piso de arriba. Ayudan dos de ellos a trasportar el cadáver de Brianne, con ayuda del médico, a la planta principal. Estando allí, se dirigen a una carreta que hay no lejos de la residencia, y dejan en la parte de atrás a la difunta. Richard Boston se lo agradece a M.L y a Andrew. Juani se sube y se va con el doctor al cementerio. Mientras, los otros dos tipos, contemplando un poco a los jóvenes huéspedes restantes, antes de subir al cuarto del homicidio. Estando allí los cuatro, analizan la habitación y comienzan a buscar pistas en ella. Aaron se pregunta, no cuadrándole lo brutal que ha sido el crimen, "¿Por qué tantas puñaladas?". M.L ve una blusa tirada al fondo del ropero de Keke y la saca. Es suave y lleva un nombre inscrito. Se lo enseña al grupo. Todos sospechan de Leah al verlo escrito. Incluso piensan que la amenaza escrita ha sido cosa también de ella.
Mientras, en otro lado de la ciudad, Denzel Pollard, paseando por una de las calles colindantes a la principal con aire despreocupado, ve a traves de un cristal de un saloom a Jean Claude Murphy, sentado frente a dos mujeres (Jessie O`Brien y Águila Rápida). Se ríen animadamente. Este acaricia varias veces el rostro caucásico de Jessie y el negro se pone celoso. Se frota el bigote acicalado y entra gritando en el local. Va a pegarse con el otro cuando Jean Claude se levanta de su asiento y diciendo si está loco, pero ambas mujeres frenan dicha peLeah. La joven india de pelo suelto moreno y agraciada de rostro, Águila Rápida, le pide por favor que la olvidase. Denzel la contradice y dice que ahora está con Jessie mientras admira su cabello moreno y su rostro pecoso. Jessie y los otros dos le comentan que han estropeado una sorpresa que le querían hacer a Pollard por su cumpleaños.
Pasa un poco la tarde. Leah está siendo interrogada por el sheriff Aaron Cole por el asesinato de su compañera de hermandad, Brianne. La joven morena interrogada, se está mordiendo las uñas, sorprendiéndose de que la declararan culpable por su blusa, que según ella, se le cayó al fondo del ropero donde fue asesinada Brianne. Ella asegura que fue mucho antes de que la asesinasen y que estaba buscando una prenda suya, dado que la víctima también se metía con ella, y le escondía cosas por diversión. Aaron duda cuando aparece Jamie alborotada y le pregunta mientras se quita las gafas de culo de botella qué demonios hace interrogando a su hija sin la presencia de su abogado. Sus palabras exactas son: "¿Qué coño le pasa a usted? No ve que tenemos un abogado y no está presente en este interrogatorio." Aaron va a contestarla cuando la otra sigue blasfemando. A ella se le herriza su pelo corto blanco del cabreo que tiene. Leah se levanta de un respingo y va al lado de la madre. Jamie le señala con el índice a Cole y le amenaza:" Como vuelva a interrogar a mi hija, sin mi presencia, o la del abogado de la familia, le demandaré." Acto seguido, Jamie escupe en el suelo, cerca de él y cierra de un portazo, dejando a Aaron en la duda, dado que no tiene nada para avanzar con el caso.
Llega la noche. Tras cenar los tres ayudantes (Andrew, M.L y Albert), en un saloom frente a la residencia de Jamie, que están vigilando la hermandad por si ven algo sospechoso, dado que es el escenario de un crimen, ven a Keke y a Skyler salir sospechosamente de la vivienda. Tanto la primera, como la segunda están algo asustadas por si las descubre alguien, dado que van a cometer un delito. Ambas mujeres se adentran en el cementerio alejado de la ciudad y comienzan a cavar un agujero con unas palas que llevan.
Los ayudantes del sheriff las observan desde lejos para ver lo que van a hacer. En ese momento, Keke tira algo dentro del agujero y se toca su rostro negro. Se dan la vuelta y ven a los tres hombres frente a ellas. Uno de los tipos se mete en el hoyo y saca un cuchillo ensangrentado envuelto en un trapo sucio mientras los otros dos la preguntan que hacen aquí. Al principio no contestan nada por el shock que les ha venido de sorpresa. Los tres ayudantes del sheriff piensan que el cuchillo podría ser la herramienta usada para matar a Brianne. Pasan unos minutos tras haberles hecho a las jovenes varias preguntas que hacían enterrando un cuchillo ensangrentado, cuando ellas les confiesa que era todo un juego llamado 'herencia' y creado por Jamie, y es una regla no escrita que tienes que hacer si quieres vivir bajo su techo. El juego consiste que 5 jugadoras tienen que hacer cosas malas entre ellas durante un día para recibir como premio una pequeña compensación al día siguiente. Y Leah es la que había desafiado a deshacerse del arma del crimen a Keke y a Skyler. Deducen que una de ellas, puede que Leah no quisiera prescindir de ese trozo de la herencia, dado que las otras la conocen como la más codiciosa de la hermandad, y cambio las reglas del juego. Mató a Brianne e inculpó a las otras dos. Keke y Skyler aseguran que hallaron el cuchillo en el cuarto de la segunda y fue Leah, quien las retó verbalmente a que se deshiciera de ello.
Más tarde, esa noche, llevando a las sospechosas a la cárcel de la oficina por no decir nada antes de que tuvieran el cuchillo en su poder, los ayudantes, hablan con el sheriff. Albert, M.L y Andrew comentan a Aaron todo lo que han confesado Keke y Skyler. Ellas les dice a los otros que lo hicieron por entrenamiento lo del cuchillo y porque necesitan el dinero. Cole se va a la hermandad y llama a la puerta principal. Al cuarto golpe en la puerta, se abre y asoma la cabeza Jamie. Ella, con expresión de enfado, pregunta "¿Qué coño quiere?". Aaron pide amablemente volver a interrogar a Leah y con ella por lo del juego de 'herencia'. La mujer de pelo blanco y vestido de seda blanco, le exige que se marche y que la dejen en paz sino trae una orden. Cole ve cuando la otra va cerrando la puerta a Leah tras su madre. El rostro dulce de la joven muchacha cambia a ocultar algo cuando le sonríe malévolamente mientras se despide con una mano. Cole sabe que no tiene nada que hacer en el caso de las pocas pistas que tiene, y la mayoría de ellas se basan en el testimonio de dos jóvenes que participaron consciente o inconscientemente del delito, aunque ellas aseguran lo segundo. Además, aunque sus ayudantes, después de haber comprobado las marcas de los apuñalamientos con el cuchillo y luego, verificarlo él, tampoco es admisible, porque tienen el arma, pero no a su portador. Se va.
Mientras, en el rancho de Águila Rápida y Jean Claude Murphy, Denzel Pollard, montado a caballo y a pocas yardas de ahí, ve a Jean Claude sentado en una mecedora de un porche delantero. Pollard desmonta y pide permiso al otro para entrar. Murphy le deja pasar. El negro se disculpa por el momento de malhumor que ha tenido en el saloom. Piensa que fue todo un malentendido. El otro se levanta y acepta las disculpas. Se chocan las manos. La joven india presencia ese momento y sonríe desde la cocina, pensando en que Jessie le ha cambiado la vida a Pollard.
Por otro lado, Corin Macbeth está tomando una cerveza en un saloom y ve a Danica Myers entrar en él. Se acerca a ella y comienzan a hablar tranquilamente. Al final de la velada, la pareja se va a la casa de Tristin, la hermana de ella, sin hacer ruido. Entran en el cuarto de invitados donde está durmiendo la joven india. Cuchichean. Hablan en voz baja. Al final, tras un beso inesperado de él, que cree que no la ha gustado, acaban acostándose.